Un tiempo en que, en mi mundo egoísta solo hay lugar para mí.
Para ese mí, yo que se sintió siempre de Uds. y ahora es mío.
Ese mi que tu pronuncias y yo siennnnnto vibrar desde que estas
Ese que no permite intromisión, sugerencia, desplante, opinión, expresión alguna
Ese que a lo sumo se refleja o compara con el de la pantalla de mi computadora,
la de mi celular, la de mi espejo del baño y no admite acompañantes
Ese mío que agregando la o no quiere peso, ni compañero, ni carga y que cuando se siente presionado, invadido o mirado, se da vuelta, se aleja o se tapa según pueda.
A ese “mi”, “mío”, “yo” que antes fue “tu”, “tuyo”, “vos” le agradezco haberme priorizado y desde ahora hago culto del ombligo, del mío por supuesto.
Y si alguien osa decir algo: LO MATO.
Gabriela 11/1/2012
